1 de Mayo. Hasta que la dignidad se haga costumbre!

Elisabeth Simbürger

Hoy 1 de Mayo íbamos a marchar, como todos los primeros de Mayo. «Ein Hoch der Solidarität», «viva la solidaridad internacional, vivan los trabajadores». En Santiago, Valparaíso, Rancagua, Viena y en tantos lugares del mundo donde hay trabajadoras y trabajadores con conciencia política.

Están más muertos que nunca los trabajadores. Se ahogan con el Covid-19 en Estados Unidos, mueren en Ecuador en la calle sin que nadie recoja sus cadáveres. En Italia murieron y nadie podía ir a sus funerales. Dónde el abuso es lo normal, les ha tocado lo más fuerte, en los epicentros del capitalismo. En Chile sufren el peor destino, ni siquiera siendo un número o apareciendo en la estadística de los muertos por Covid-19. Probablemente ya eran viejos con enfermedades pre-existentes. Qué dios los bendiga!

Foto 1 (Rosario Undurraga), Santiago, 27 de Febrero 2020.

Mientras en otros países se celebran los mismos himnos y símbolos del 1 de Mayo, en Chile este año cantamos otro himno más. Viva la dignidad! Hasta que la dignidad se haga costumbre. Que algo sea costumbre significa que sea cotidiano, parte de tu rutina. La dignidad como parte de las costumbres significaría poder levantarse y acostarse a una hora digna, trasladarse en transporte público digno. Sueldos seguros y dignos. Educación pública de calidad. Poder enfermarse y recibir un sueldo. No morir mientras uno espera su turno en la lista de espera para una operación. Vivir en paz y dignidad. Tener tiempo para llevar una vida digna en lo personal y familiar. Ser mujer sin acoso, libre de violencia machista. Ser queer, ser lo que te den las ganas.

Foto 2 (Rosario Undurraga), Santiago, 26 de Febrero 2020.

En Chile la dignidad se ha convertido en el reclamo omnipresente en todas las manifestaciones desde el 18 de Octubre: Las demandas por mejores pensiones y el fin del sistema privatizado de las AFPs, por un sistema de salud pública de alta calidad. Carteles en manifestaciones, paredes, murales, pavimentos, graffiti: el grito por la dignidad, por una vida digna, está presente en todos lados. Desde que la plaza Baquedano se transformó en la plaza de la Dignidad, la dignidad está inscrita en todas las plazas del país, en los muros, en todo, las canciones, la poesía. Es el nuevo concepto transversal del país, el nuevo orden del futuro. A armar un nuevo mapa de la dignidad, una nueva constitución, y qué mejor, una biblioteca de la dignidad.

Foto 3 (Rosario Undurraga), Santiago, 1 de Marzo 2020.

La dignidad es una diosa. Por favor, danos a tomar de tu trago divino. Estamos lentamente cambiando la Virgen por la diosa de la dignidad. Cuesta pero allí estamos, después de Karadíma, después de tanto abuso por treinta años por todos lados, nos entregamos a la diosa. Mejores tiempos están por venir abrazándote a ti y a Pikachú. Diosa, dónde estabas antes, en estos últimos treinta años? Estuve encerrada en una capilla de Carabineros de Chile, confiesa. Ha sido dura mi sobre-vivencia. Pero desde que ustedes me liberaron en Octubre, puedo protegerlos y aquí estoy con ustedes, somos cada día más y más fuertes.

Foto 4 (Rosario Undurraga), Santiago, 25 de de Febrero 2020.

La dignidad es la nueva justicia, la diosa de nuestros tiempos. Pero podemos aguantar? Cada uno de nosotros conoce a algunas de  las primeras víctimas. Víctimas de qué, te preguntas? Puedes elegir y combinar, dos por uno: entre el Covid-19 y el dictamen de la Dirección de Trabajo que permite a los empleadores suspender contratos y despedir a gente por la emergencia. Gente que perdió su trabajo desde la noche a la mañana. Gente cuyo contrato se suspendió por varios meses, en contra del supuesto de lo que un contrato pretende dar: seguridad. El contrato se transformó en un papel sin valor. Vuela alto gobierno! Vuela alto burocracia! Se va(n) a caer…..Se escucha un canto desde lejos.

Nadie nos protege. Te quedas con el gasto notarial al comienzo y al final del contrato, coincidiendo con filas largas junto al alto riesgo de contagiarte con el Covid-19 en la notaría para poder recibir el finiquito. Muchas gracias, qué le vaya bien!

Y los demás, gente que nunca tenía contrato, nanas, jardineros, vendedores ambulantes y tantos más del sector informal – el empleador más grande de Chile. Ni me ha llamado la señora ni una vez preguntando por mí, como estaba yo, y por años le venía a limpiar su casa tres veces en la semana. Eso me lo comentó una señora de Viña quien trabaja en mi casa, hablando sobra una ex-empleadora. A la basura.

Foto 5 (Elisabeth Simbürger), Valparaíso, 8 de Marzo 2020.

Mientras se escuchan los drones durante el toque de queda, la diosa está tocándose la cabeza con preocupación, mirando hacia el cielo, cómo si se preguntaba qué hacer. Por fín, desde Delphi la santísima diosa de la dignidad escucha el mensaje. Capaz que Snowden y fuerzas alienígenas estén atrás de eso, van a decir después. Se juntan los Ds y los Is, los Gs y los Ns, y otra vez los Is y los Ds para amarrar a los últimos As y Ds y allí están, ahora todos juntos, las masas de chilenas y chilenos, gritando por dignidad. 1 de Mayo, te celebramos hoy y siempre. Hasta que la dignidad se haga costumbre!

Foto 6 (Rodrigo Arnaíz), Santiago, 3 de Marzo 2020.

 

 

 

 

 

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